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Educánodonos. Educar para transformar

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  Educación popular, participación, jóvenes, transformación educativa.

Organització/Grup

Educándonos (Fundación Pioneros)

Comunitat autònoma

la Rioja

Nom de l'Experiència Transformadora

Educánodonos. Educar para transformar

Paraules clau

Educación popular, participación, jóvenes, transformación educativa.

Resum de l'Experiència

¿Qué es educándonos?

Educándonos es un programa de nueva creación en Fundación Pioneros (desde enero 2012) que busca establecer espacios de encuentro y relación entre jóvenes con la finalidad de educar en valores, emociones y sentimientos, construir espíritu crítico y en definitiva incidir en la realidad en la que viven con un claro sentido de transformación comunitaria.

La metodología que usamos en el programa es muy diversa, pero principalmente utilizamos técnicas participativas para el trabajo con grupos y el trabajo individual, entendiendo la lúdica como herramienta para la participación y la acción.

¿Qué hacemos?

Las actividades principales que se llevan a cabo son lúdico-formativas y las materializamos en talleres, juegos cooperativos, formación alternativa con contenido diverso (en competencias sociales, competencias emocionales, pensamiento crítico, educación para la Paz, género, educación sexual, resolución de conflictos, etc..), salidas, campamentos, etc... Las actividades que realizamos se realizan partiendo, entre otros, del marco de la Educación Popular, corriente pedagógica cuyo mayor impulsor fue el pedagogo brasileño Paulo Freire.

También realizamos intervenciones individualizadas con aquellos jóvenes que necesitan definir un proceso de mejora específico donde los educadores y educadoras acompañamos dicho proceso de manera educativa.

Ocio alternativo (convivencias temáticas, visitas turísticas en torno a contenidos educativos, campamentos, juegos cooperativos, etc...).

Intervención familiar con jóvenes que participan en nuestros procesos.

Procès de l'Experiència

Principios metodológicos y metodología

Los principios metodológicos del programa se basan en la metodología propia de la Educación Popular. En la Educación popular no hay aulas, ni cursos específicos, ni grados, ni textos... la “escuela” es la vida cotidiana de los grupos y sectores populares.
Por eso, sus contenidos temáticos, al menos como “punto de entrada” del proceso educativo, serán siempre los temas y cuestiones más cercanos, los que más interesen a los grupos y colectivos concretos, los que más interesen en nuestro caso a los jóvenes que pertenecen a nuestros procesos formativos.

La metodología que idiosincrásicamente se identifica con la educación popular es abierta, flexible, participativa, grupal, práctica y vivencial porque sus objetivos y fundamentos responden a esos principios y valores: la participación, democrática, el desarrollo organizativo, la formación para la acción, la transformación y el cambio de la vida concreta.

De la misma manera, la Educación popular sólo se puede entender y desenvolver en una dinámica de “proceso”, en el tiempo, en una acción gradual y sistemática que se retroalimenta y redefine continuamente.

Los principios que vertebran nuestra acción en los procesos organizativos que mantenemos con los y las jóvenes son:

Reconocer críticamente la realidad y la propia práctica

El “punto de partida” del proceso metodológico es que los grupos recuperen y analicen su experiencia colectiva para reconocer, con un sentido crítico, los aciertos y errores, los obstáculos y potencialidades que existen para poder transformar y mejorar su realidad.

Todo ello explica, fundamentalmente:

El conocimiento del medio, del entorno, del contexto social donde vive y se desenvuelve el individuo y el grupo.
El reconocimiento de los valores culturales, ideológicos, que determinan, en ese grupo y colectivo, su visión y comprensión (subjetiva) de la realidad y orientan su actuación.
La identificación de la propia práctica.

Comprender y construir nuevas formas de actuar

El reconocimiento crítico de la propia realidad no resuelve, por sí solo, el proceso educativo.

No basta con conocer, es preciso comprender: sistematizar y analizar nuestro conocimiento de la realidad y la práctica social, profundizar en sus relaciones, incorporar nuevas visiones e interpretaciones, otras formas de entender y responder a la realidad, otras prácticas sociales.
Se trata de partir de lo particular y lo inmediato, de lo grupal y lo local para intentar descubrir los principios más generales y globales que con-figuran la dinámica social y nos permiten, cuando los conocemos y comprendemos, influir en mayor medida sobre las cosas. Reorientar nuestra práctica para desenvolvernos mejor en la realidad.

Replantear nuestra acción para mejorar la realidad

La Educación popular no es, solo, una metodología para el conocimiento sino, sobre todo una educación para la acción.

El siguiente paso de este proceso metodológico, que venimos describiendo brevemente y de forma general consiste en reelaborar los objetivos de nuestra acción colectiva, revisar y adecuar los métodos y técnicas de actuación, llevar a cabo una nueva práctica para transformar y mejorar la vida colectiva y dar respuesta a las necesidades e intereses del grupo social y de cada una y uno de las personas que conforman el grupo.
Y significa también revisar, evaluar permanentemente y de forma colectiva la práctica para adecuarla a las nuevas situaciones y necesidades, a los nuevos niveles de conocimiento y comprensión de la realidad a las nuevas capacidades colectivas que irán surgiendo del proceso.

Diálogo

Toda educación tiene lugar en una dinámica de diálogo.

Educar no es adoctrinar. Evitar, pues, todo autoritarismo pedagógico. Esta forma de educación que consiste en transferir el conocimiento del agente a los educandos, fue llamada por Paulo Freire "concepción bancaria" de la educación. Esta "conduce forzosamente a la división de la sociedad en dos partes, una de las cuales está por encima de la sociedad". Es, por tanto, una forma autoritaria de educación, pues supone que una parte sepa, hable y enseñe y la otra ignore, escuche y aprenda.

El papel del educador/a aquí es facilitar la comunicación sincera, constructiva desde la confianza, animar el debate y estimular la participación de todas y todos en el mismo. Es facilitar que la palabra sea utilizada libremente.

El diálogo se aprende. Está situado entre la conversación informal (como la que tiene lugar en una familia o en una cafetería), y el discurso (de un político o de un profesor). El diálogo exige una cierta disciplina: la de escuchar y hablar (sin interrumpirse unos a otros) y la de centrar el debate en torno a un problema delimitado, definido (sin hacer digresiones). De allí la importancia del papel del animador/a o educador/a en facilitar la participación y la escucha activa.

El diálogo se hace en torno a la práctica. La práctica es la referencia constante del diálogo y no ideas o ideales. Cuando decimos práctica decimos "realidad" o "vida". "La vida social es esencialmente práctica". La práctica es mediación pedagógica. Las personas aprenden haciendo, pues, saca las lecciones de la vida.

Educar no es convencer. Es claro que la acción por sí sola, sin reflexión, no educa. Para ser educativa, la acción necesita ser digerida, asimilada. Y esa es la función de la reflexión, pero de una reflexión "en grupo", o sea dialogada.

Este lazo de la reflexión con la acción no debe entenderse de modo rígido. Esta relación vale en general, de modo que la referencia a la acción debe ser la práctica pedagógica normal en el trato con la comunidad. Pero sin duda el/la joven pueden también aprender con la experiencia histórica y social de los otros (y no sólo de la propia), proyectar una práctica (y no sólo pensarla a posteriori), hacer deducciones lógicas (y no sólo inducciones ) etc.

Sea como fuere, una idea sólo se fija en el alma del pueblo cuando se enraíza en el surco de su propia vida. Si este surco no está preparado, poco se saca con sembrar.

Diálogo de saberes

La educación se da en el contexto de la comunidad. Esta es el espacio del diálogo. Espacio y sujeto. La comunidad es como un "intelectual colectivo". Es junto como el pueblo se educa. Uno es profesor/a del otro, una es alumna de la otra. En el grupo se da la coparticipación de las experiencias y de las lecciones que ha enseñado la vida (diálogo de saberes). Como el pueblo es " sujeto histórico" del poder, así también es el "sujeto colectivo" del saber.
El grupo de reflexión es como una "escuela popular" en que la gente de la comunidad es al mismo tiempo educador y educando. El texto del aprendizaje es el libro de la vida, de las experiencias, de las vivencias... Por eso el diálogo se da en torno a la vida, y se comparte.
Aquí el educador/a es parte del proceso, y una parte específica del mismo. El o ella tienen el papel particular de facilitar la coparticipación o la socialización del saber. La educadora/or es un dinamizador de la palabra colectiva. El es un articulador: coordina las personas entre sí y las personas con el tema de la vida (o de la praxis).
Sin duda el educador/a puede provocar a la comunidad a dar un salto adelante. Haciendo parte del grupo y de su caminar, puede y debe contribuir al crecimiento de la comunidad a través de lo que él o ella mismo ve y sabe. Esta función se ejerce especialmente en el momento de la decodificación o comprensión crítica y sistemática de la realidad. Por tanto, para la intervención, la comunidad aparece como la gran mediación pedagógica como espacio y como instrumento-. De hecho, ella es la mediación:

-de concientización: en ella y por ella se logra una conciencia cada vez mayor y más crítica de la realidad, también de uno mismo/a;
-de participación: en ella y por ella se aprende a entrar en el juego de dar y recibir, de hablar y escuchar, de actuar y ser movido (accionado), en fin de asumir el propio lugar y el papel en la transformación colectiva de la realidad;
-de solidaridad: en ella y por ella se adquiere conciencia de los problemas y de las soluciones comunes y se construye la unión en torno a un mismo proyecto de base;
-de movilización: en ella y por ella se descubren, se asumen y se enfrentan los desafíos comunes, etc.

De donde se puede aprender la importancia del grupo como unidad pedagógica, al mismo tiempo palco y actor de la propia conciencia, como ha de serlo de la propia existencia.

Participación

Nunca se hará suficiente hincapié en la importancia de la participación viva de todos en la reflexión. Vivir en comunidad o sociedad es participar. Política es básicamente participación. La exclusión es la no-participación.

Todo comienza con la participación en la palabra, en el diálogo, en las decisiones. En la intervención, ya sea mediante el diálogo personal o mediante cualquier proceso de formación grupal, se dará especial importancia a la participación, ya que el fomento de ésta ayuda a aprender a expresarnos libremente y a incidir en el cauce de nuestros proyectos.
Independientemente de los contenidos a abordar, cualquier reunión debe mostrar, por su dinámica participativa, que se trata de democracia. La democracia no entendida como ceder el poder a los políticos con el voto, sino ser parte de los problemas y de las posibles soluciones. Y esto, inclusive cuando se trata de programar una salida al monte, ver un partido de fútbol o de qué color pintamos la sede.

Investigación Acción Participativa (IAP)

Para poder generar procesos de cambio, es necesario que conozcamos la realidad del territorio en donde queremos intervenir. Una forma de hacerlo es a
través de la Investigación acción participativa.
Vivir en comunidad o sociedad es participar. Política es básicamente participación. La exclusión es la no-participación.

Todo comienza con la participación en la palabra, en el diálogo, en las decisiones. En la intervención, ya sea mediante el diálogo personal o mediante cualquier proceso de formación grupal,
Es un proceso que combina la teoría y la praxis, y que posibilita el aprendizaje,Vivir en comunidad o sociedad es participar. Política es básicamente participación. La exclusión es la no-participación.

Todo comienza con la participación en la palabra, en el diálogo, en las decisiones. En la intervención, ya sea mediante el diálogo personal o mediante cualquier proceso de formación grupal, Vivir en comunidad o sociedad es participar. Política es básicamente participación. La exclusión es la no-participación.

Todo comienza con la participación en la palabra, en el diálogo, en las decisiones. En la intervención, ya sea mediante el diálogo personal o mediante cualquier proceso de formación grupal, Vivir en comunidad o sociedad es participar. Política es básicamente participación. La exclusión es la no-participación.

Todo comienza con la participación en la palabra, en el diálogo, en las decisiones. En la intervención, ya sea mediante el diálogo personal o mediante cualquier proceso de formación grupal,

La IAP, por tanto, no rechaza el papel del especialista pero sí plantea el para qué y el para quién de la investigación como primer problema a resolver .

En una IAP hablamos de objetivar la realidad en una dinámica de investigación que surge y se desarrolla como proceso en la complementariedad permanente de distintos saberes –el saber técnico, el saber cotidiano-. En este sentido, podríamos referirnos a una construcción dialéctica del saber que parte de considerar al objeto a investigar como sujeto (protagonista de la investigación) y a la finalidad de la investigación como transformación social. Este tipo de construcción, enmarcada en un proceso de investigación colectivo, genera como síntesis dinámica un nuevo conocimiento científico sobre una situación problemática determinada.

Una realidad social no sólo es imposible de captar desde una objetividad pura, sino que el proceso de aprehensión de la misma se desarrollará en una u otra dirección en función de la práctica social. Sujeto, objeto y acción son parte del mismo proceso.

El proceso de IAP no culmina con la producción de conocimientos, sino que pretende actuar frente a las realidades sociales, considerando para su transformación la voz de los actores.

El eje central de la IAP debe plantearse como un proceso cíclico de reflexión-acción-reflexión, en el que se reorganiza la relación entre conocer y hacer, entre sujeto y objeto, configurando y consolidando con cada paso la capacidad de autogestión de los implicados. Es un contexto investigativo más abierto y procesual.

La IAP se realiza con una óptica desde dentro y desde abajo: desde dentro de la comunidad estudiada; desde abajo, pues lleva a la participación incluso a quienes no han podido estudiar.
La participación en la IAP implica hacer realidad el derecho de todos a ser sujetos de historia, o sea sujetos de los procesos específicos que cada grupo va llevando adelante.

La meta es que la comunidad vaya siendo la autogestora del proceso, apropiándose de él, y teniendo un control operativo (saber hacer) , lógico (entender) y crítico (juzgar) de él.

Metodológicamente supone un proceso modesto y sencillo al alcance de todos y todas pero a la vez que lleve a la participación procesual, a asumir crítica y estructuralmente la realidad, a la reflexión seria y profunda de sus causas y tendencias, a conclusiones científicas, a estrategias concretas y realizables, a una planeación, a una praxis - acción renovada y transformadora en la que vaya interviniendo toda la comunidad, a una continua reflexión sobre la praxis para hacerla cada vez más liberadora y transformadora de la realidad.


Construcción colectiva del conocimiento

A partir de los diferentes saberes, construir conceptos y lenguajes que faciliten la comunicación entre los diferentes actores sociales. Bajo el principio filosófico de que nadie lo sabe todo y que todos/as sabemos algo, nos basamos en la construcción colectiva de conceptos, saberes, experiencia subjetiva que al hacerla colectiva va cargándose de significado, el significado y la certeza de la propia experiencia.

La cooperación

Valor y destreza necesaria para resolver tareas y problemas juntas y juntos a través de unas relaciones basadas en la reciprocidad y no en el poder o el control. Las experiencias cooperativas son la mejor forma de aprender a compartir, a socializarse y a preocuparse por las y los demás. De esta forma, al colaborar por un fin común, las respuestas destructivas se cambian en constructivas.

La equidad de género

La metodología de equidad de género se concentra mediante la búsqueda de equidad entre hombres y mujeres en el acceso, manejo, uso y control de los recursos. Facilita el empoderamiento de las mujeres, la sensibilización y capacitación de hombres y mujeres y hace posible el cambio hacia estructuras socio-políticas más equitativas. La metodología de género no busca tanto la igualdad de oportunidades cuanto la equidad de impactos.

La lúdica

El juego como instrumento pedagógico constituye la potencialización de las diversas dimensiones de la personalidad como son el desarrollo psicosocial, la adquisición de saberes, el desarrollo moral, ya que permite la construcción de significados y de un lenguaje simbólico mediante el cual se accede al pensamiento conceptual y al mundo social.

El juego, así como también el lenguaje, aparecen como constantes antropológicas en todas las culturas y en todas las épocas. No se puede pensar en un pueblo donde el juego no haya sido instrumento importante para transmitir sus valores. El juego es causa de la risa, por cierto, única en el ser humano. En los mitos y ritos de las comunidades siempre hallamos las normas lúdicas unidas a aquellos elevados conceptos de trascendencia y espiritualidad. Los niños encuentran diversión en el juego. Pero la diversión ha de entenderse como liberación a través de lo hedónico de las prácticas lúdicas. En el juego una de las normas importantes es la autonomía y libertad de los participantes, pues de ser contrario el comportamiento a esta ley lúdica no se podría presentar el placer o goce que constituye un elemento esencial del juego.

Actor@s/Agents

¿Quiénes somos?

Educándonos es un equipo de trabajo compuesto por cuatro educadores sociales (dos chicas y dos chicos) con experiencia en el trabajo con jóvenes y con formación específica para la intervención en diversos contextos.

¿Con quién trabajamos?

Trabajamos con jóvenes que proceden de diversos ámbitos y con edades comprendidas entre los 14 y 20 años aproximadamente. Por la filosofía de Pioneros, trabajamos principalmente con aquellos que tengan mayores dificultades psico-sociales. El programa no tiene definido un territorio concreto en Logroño ya que el modo de participación en los procesos formativo es muy amplio y abierto.

Los ámbitos de intervención del programa son el medio abierto, es decir, la calle donde los y las jóvenes tienen especial presencia, aunque no nos definimos como educadores de calle como tal. Disponemos de dos centros sociales donde realizar actividades formativas y/o lúdicas en un entorno adecuado.

Por otro lado, trabajaremos con jóvenes dentro del aula en colegios e institutos con quiénes establezcamos un acuerdo previo y con el área socio-laboral (PCPI`s y aulas externas) que lleva a cabo la misma fundación.

Recursos

Contamos con un equipo pedagógico de cuatro personas (educadoras y educadores sociales), una sede donde están las oficinas de la Fundación, dos locales cedidos por el ayuntamiento de Logroño, personas voluntarias.

Nuestro programa está financiado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad

Transformació

Nuestra experiencia pretende ser transformadora porque creemos que nuestro proyecto responde a una necesidad que no se da en la juventud de Logroño y es la de crear espacios de encuentro y relación alternativos entre jóvenes, que cuestionen las formas "tradicionales" de relación y construyan espíritu crítico. Pensamos que la educación es una herramienta transformadora sin igual y que la pedagogía de la educación popular nos sitúa en un prisma transformador muy potente, cuestionando nuestra práctica educativa e incidiendo en la transformación individual para que luego nos transformemos en la comunidad. Ver críticamente la realidad para transformarla.

Altres aspectes

Nuestro proyecto trabaja principalmente la educación en valores en los siguientes temas:

- Género.
- Educación emocional.
- Transformación de conflictos.
- Derechos Humanos.
- Educación sexual y afectiva.
- Identidad juvenil.
- Asamblearismo y participación.
- Creatividad y Arte.


Aprenentatges i potencialitats

En Educándonos realizamos análisis periódicos de nuestra práctica educativa para poner en valor los aprendizajes obtenidos, las estrategias utilizadas, los avances logrados, etc...

Tenemos claro algunos avances pedagógicos obtenidos y también muchas incertidumbres y dudas frente a otros que nos parecen interesantes también de compartir.

Avaluació

Tenemos una matriz (Marco Lógico de Intervención) que nos sirve para programar y evaluar el proyecto así como los resultados obtenidos del mismo.
Realizamos evaluaciones globales periódicas y reformulamos las acciones para implementar cambios y mejoras constantemente.